DIARIO DE LAS LUCIS
EN SU PRIMER VIAJE EN FERROCARRIL
(Liverpool, Inglaterra) Miércoles 15 septiembre de 1830
Hoy nos hemos despertado con muchas ganas porque vamos a ser de las primeras en subir e inaugurar el ferrocarri que Stephenson construyó (se atribuye a éste la paternidad de la primera locomotora de vapor que rodó sobre rieles, aunque en realidad la máquina construida por Richard Trevithick ya circuló arrastrando cinco vagones 25 años antes, es decir en 1804). Nuestro destino es Mánchester y estamos entusiasmadas por entrar porque se dice que este es el primer ferrocarril basado exclusivamente en la energía del vapor sin que se permitiera el tráfico tirado por caballos; el primero enteramente de doble vía a lo largo de todo su recorrido; el primero que tiene un sistema de señalización; el primero con programación a tiempo completo; el primero en ser impulsado enteramente por su propia potencia motriz; y el primero que llevará correo.
Los trenes funcionaban gracias a locomotora de vapor de la empresa entre las dos ciudades, aunque se permitían vagones y coches privados. El ferrocarril se ha construido principalmente para proporcionar un transporte más rápido de materias primas, productos manufacturados y pasajeros entre el puerto de Liverpool y las fábricas de Mánchester y las ciudades circundantes.
Acabamos de subir después de una larga cola para entrar y el convoy es un conjunto de vagones arrastrados por una locomotora que utiliza el vapor como energía, que hace cinco años cubrió la distancia entre las poblaciones inglesas de Stockton y Darlington. Pero hoy se inaugura el tramo Liverpool-Manchester.
Los vagones se han llenado en menos de diez minutos y ya no cabe nadie más porque los vagones sobrantes son para mercancías pesadas.
El trayecto se nos ha hecho bastante ameno y ya hemos llegado a la estación de Mánchester, el ferrocarril ha sido un éxito y hemos oído que además ha sido un gran éxito financiero que ofreció a los inversores un dividendo anual medio del 9,5 % durante los 15 años de su existencia independiente: un nivel de rentabilidad que nunca más alcanzaría una empresa ferroviaria británica. En 1845, el ferrocarril fue absorbido por su principal socio comercial, el Grand Junction Railway (GJR), que a su vez se fusionó al año siguiente con el London and Birmingham Railway y el Manchester and Birmingham Railway para formar el London and North Western Railway.
Los vagones se han llenado en menos de diez minutos y ya no cabe nadie más porque los vagones sobrantes son para mercancías pesadas.
El trayecto se nos ha hecho bastante ameno y ya hemos llegado a la estación de Mánchester, el ferrocarril ha sido un éxito y hemos oído que además ha sido un gran éxito financiero que ofreció a los inversores un dividendo anual medio del 9,5 % durante los 15 años de su existencia independiente: un nivel de rentabilidad que nunca más alcanzaría una empresa ferroviaria británica. En 1845, el ferrocarril fue absorbido por su principal socio comercial, el Grand Junction Railway (GJR), que a su vez se fusionó al año siguiente con el London and Birmingham Railway y el Manchester and Birmingham Railway para formar el London and North Western Railway.
El ferrocarril es, sin duda alguna, uno de los medios de transporte más importantes de los dos últimos siglos. Desde su nacimiento, la duración de los viajes se acortaron considerablemente haciendo posible la comunicación entre puntos tan distantes que, en unas horas (o en pocos días), hacían posible la conexión sin que apenas los pasajeros sufrieran las consecuencias del viaje. Hasta entonces, las carreteras y caminos eran impracticables y los medios de transporte (caballerizas y diligencias) precarios para salvar largas distancias. Hasta que apareció el tren.
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